Charles Manson, el psicópata que influyó en la cultura popular

Charles Manson, el psicópata que influyó en la cultura popular

361 El criminal, muerto en prisión a los 83 años, rompió el idilio hippie y fue motivo de series, filmes y canciones.

El estadounidense Charles Manson, uno de los asesinos en serie más famosos del siglo XX y el cerebro tras la muerte de la actriz Sharon Tate, ha fallecido a los 83 años en un hospital de Bakersfield (California, EE.UU.). En agosto de 1969, Manson y los seguidores de su secta, conocidos como La Familia Manson, asesinaron a varias personas en una violenta guerra racial que conmocionó a la sociedad de EE.UU. y marcó la contracultura de los años 60 y el movimiento hippie. Fue condenado en 1971 por la matanza que acabó dos años antes con la vida de la actriz Sharon Tate, embarazada de ocho meses y mujer del director Roman Polanski, así como de otros trágicos asesinatos cometidos en Los Ángeles.

Se le condenó a morir en la cámara de gas, pero tras abolirse la pena de muerte en California en 1977, su pena fue conmutada. Desde entonces cumplía cadena perpetua en una prisión estatal de California. Nació el 12 de noviembre de 1934, en Cincinnati (Ohio) y pasó su infancia en varios reformatorios debido a los atracos que cometió y a que su madre, una joven alcohólica, no se hizo cargo de él. En prisión estuvo entre 1951 y 1967 acusado de robo de vehículos, fraude y proxenetismo.

Allí entró en contacto con el esoterismo y pasó a ser miembro de la iglesia de la Cienciología, además de obsesionarse con el grupo The Beatles. A los 32 años salió de la cárcel y en San Francisco se rodeó de un grupo de jóvenes hippies con los que formó La Familia, antes de trasladarse a Los Ángeles. Ideó una trágica interpretación del Apocalipsis a partir de la canción Helter Skelter de los Beatles, de su álbum ‘White Album’ (1968). En el asesinato de Tate, el 9 de agosto de 1969, los jóvenes Susan Atkins, alias ‘Sexie Sadie’; Patricia Krenwinkel, Leslie van Houten y Tex Watson, armados de cuchillos y un rifle, entraron en la mansión en Beverly Hills del productor musical Terry Melcher, quien había rechazado grabar varias canciones de Manson.

Allí mataron a la joven actriz (de 26 años y embarazada), además de a Jay Sebring, Abigail Folger, Voityck Frykowski y Steven Parent. Los asesinos luego utilizaron la sangre de las víctimas para realizar pintadas en las paredes de la casa al tiempo que escuchaban la canción Helter Skelter. Manson, obsesionado con The Beatles, consideró a los músicos como los cuatro jinetes del Apocalipsis. Tras la matanza, 48 horas después, Manson entró en la casa del empresario Leno LaBianca y su mujer Rosemary en Los Ángeles, donde Watson, Krenwinkel y Van Houten asesinaron a la pareja.

Tratado durante su juicio como un loco solitario de una impresionante capacidad de persuasión, Manson, que nunca mostró arrepentimiento, se presentó al proceso con una cicatriz en forma de esvástica en la frente. Algunos lo imitaron. La crueldad de Manson nunca fue motivo para que el cine y la TV dejaran demostrar su historia, se trate de algo serio como el documental ‘Manson’ (1973), la serie Aquarius’ (2015-2016) o un episodio de ‘Family Guy’ (2001) donde Peter Griffin revela haber formado parte de la familia del criminal.

De acuerdo a Jane Maslin, colaboradora del New York Times, Charles Manson fue “un contrapeso a todas las ilusiones que eran prevalentes en los años 60. Es el tipo que hizo aterrizar todo. Su leyenda, su fama duradera es misteriosa”.

Prensa Informa

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