Un monumento de 60 metros de altura competirá por el récord Guinness en Santo Domingo

La escultura de Jesús de la Divina Misericordia pretende ser posicionada como la imagen más alta frente a otras de su tipo que hay en el mundo.

La provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, en el occidente del Ecuador, quiere registrar un récord Guinness con un monumento que ya está en construcción. Se trata de la escultura de Jesús de la Divina Misericordia, que con una proyección de 60 metros de altura, pretende ser posicionada como la imagen más alta frente a otras de su tipo que hay en el mundo.

Los reflectores para conseguir el Guinness apuntan a competir con tres monumentos en honor al Cristo que existen en tres países. Estos son la estatua de Cristo Rey (Polonia), el Cristo de la Concordia (Bolivia) y el Cristo Redentor (Brasil). La altura de cada uno es de 36, 34 y 30 metros respectivamente. La escultura que se construye en Santo Domingo tendrá el doble y se está levantando en el cerro el Bombolí ubicado a 1 000 metros sobre el nivel del mar. Esta elevación es la más alta que tiene la ciudad de Santo Domingo.

El monumento se pretende terminar en dos años, lo que también supone un tiempo récord para un trabajo de ingeniería de este tipo, según sus mentalizadores. Para que la efigie sea una realidad se unificaron tres constructoras de Santo Domingo y dos empresas privadas que cuentan con un capital de USD 500 000. Con ese dinero se empezó la construcción.

Pero la inversión total superará los USD 2 millones y para conseguir ese dinero se realizarán autogestiones, asegura Wilson Erazo, de la constructora que lleva su nombre. En principio se apelará a la contribución de los fieles católicos de todo el mundo y de otras empresas públicas y privadas que estén interesadas en apoyar esta iniciativa, dice José Luis Zavala, principal de la constructora Zavala.

Para esto se está construyendo una página web dedicada a la escultura y que estará disponible en español, inglés y alemán. El portal servirá como canal de difusión del monumento y enganche para conseguir nuevos aportantes. La idea del proyecto es apoyar a la Diócesis de Santo Domingo de los Tsáchilas que cada año requiere de recursos para atender a las familias pobres, aclara Zavala. Es por eso que una vez la escultura quede lista será entregada a la iglesia Católica, para su administración.

Precisamente en los terrenos de la Curia se levanta la efigie. La obra se ajusta a las especificaciones que exige la construcción moderna y que tiene como prioridad que sea sismorresistente. Para los constructores esto es un requisito indispensable teniendo en cuenta que Ecuador soportó el 16 de abril del 2016 un terremoto de 7,8 grados. Francisco Suárez, de Suárez&Salas Constructores dice que este cambio en la dinámica constructiva es un reto que los obliga a pensar en la durabilidad y seguridad de la obra.

Él explica que en ese marco se contrataron a profesionales en cálculo estructural y al laboratorio de la Escuela Politécnica Nacional para que aporten con su experiencia. Con este equipo se definió, por ejemplo, el área precisa donde se colocarán los pilotes y el material adecuado (arena, ripio, cemento) para la mezcla del concreto.

La escultura tendrá una base que va sujeta a ocho pilotes que serán anclados a 25 metros de profundidad. Esta estructura contará con aisladores sísmicos con capacidad para resistir un terremoto de 9 grados Richter, según consta en las especificaciones. Héctor Fiallos, un experto de la constructora Zavala, comenta que este elemento constituye la parte más novedosa de la construcción, porque asegurará la resistencia ante un movimiento telúrico. Los aisladores se construyeron en Estados Unidos y están valorados en USD 35 000.

La construcción avanza según el cronograma. El 10 de noviembre del 2017 se instalaron los ocho pilotes y también se inició la construcción de la losa de un metro de alto con 200 metros de diámetro. Los constructores dicen que con eso prácticamente quedará lista la parte que ‘no se ve de la obra’, es decir, lo que se construya debajo de la superficie.

Con estos trabajos la obra tiene un avance del 5%. La maqueta de la escultura Jesús de la Divina Misericordia permite conocer cómo quedará una vez que sea develada. La parte exterior será construida de fibra con cemento moldeado y una cubierta de resina de alta resistencia. La composición interior, que dará forma al cuerpo, será de acero. Esa parte incorporará gradas, pasamanos y áreas para varios miradores. Estos últimos estarán a la altura de la cintura, las manos y el cuello.

Esto significa que la escultura no solo podrá ser observada desde su parte exterior, sino que se tendrá la oportunidad para recorrerla interiormente, comenta Édgar Chávez, de una de las firmas financistas. Al momento no se tiene un estimado sobre cuántas personas podrán entrar al mismo tiempo dentro del monumento, ni la tarifa que se cobrará por acceder. Pero se tratará de establecer un valor debido a que se tendrá que pagar al personal y el mantenimiento del proyecto.

Chávez estiman que cerca de 1 millón de personas visitarían el lugar donde estará la imagen, al año. En Santo Domingo ya existe un prototipo del Jesús de la Divina Misericordia. Se encuentra en el kilómetro 7 de la vía Santo Domingo- La Concordia y su altura es de 7 metros.

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